Archivo mensual: febrero 2015

De Francisco Galvis: De la decencia y la sensatez

Contrapunto
27.02.2015

De la decencia y la sensatez
Francisco Galvis Ramos

Creo haberme desempeñado con decencia y sensatez en ejercicio de la precandidatura a la Alcaldía de Medellín por el Centro Democrático y, además, con rigor mental en el transcurso de los cuatro foros a los que asistimos los precandidatos, bajo los auspicios del señor expresidente Álvaro Uribe Vélez jefe de la colectividad.
Lo más gratificante fue la aceptación del público a mi desempeño. Mi reconocimiento a las muchas personas que se acercaron a decírmelo. Eso es lo que he tratado de hacer en el curso de mi vida: obrar con sindéresis y conocimiento de causa acerca de lo que digo, y libre de angustia.
Antier, miércoles 25, le planteé al doctor Uribe Vélez, a Luis Norberto Guerra Vélez y Héctor Quintero Arredondo, como también a mis compañeros los otros dos precandidatos la necesidad y la urgencia de llegar esa misma noche a un acuerdo sobre el candidato único, de manera anticipada. Medellín y el Partido por encima de las aspiraciones personales. Y así ocurrió.
En la mañana de este viernes 27 en rueda de prensa proclamamos la nominación unánime del doctor Juan Carlos Vélez Uribe.
Fue la mejor decisión porque este tiene los antecedentes, el reconocimiento y la trayectoria necesarios para ganar de manera indiscutible las elecciones del 25 de octubre y encabezar un gobierno progresista para la ciudad, amigable con los ciudadanos y fundamentalmente orientado a seguir adelante, con mayor decisión política, con el pago de la deuda social que tenemos contraída con las 365.000 personas que viven en situación de pobreza extrema, amén de avanzar en la solución de las otras necesidades sentidas de la población en seguridad, justicia, educación, salud, movilidad y cohesión social, que son las banderas y el programa del Centro Democrático.
Me he declarado dispuesto a cumplir las tareas que el candidato quiera asignarme, con la misma dedicación y entusiasmo que habría puesto de haber sido yo el candidato.
De entrada me ha pedido que contribuya a la formulación de las líneas de acción relativas a la educación y a la cultura ciudadana. Lo haré en conjunto con todas aquellas otras personas que resulten precisas para el buen resultado de su gestión en estos dos puntos, que son altamente sensibles para el mejoramiento de la vida comunitaria.
Y vamos a elegir muy buenos concejales que le presten su concurso al alcalde, de manera desinteresada, eficaz y eficiente, que sean ejemplo de laboriosidad y mesura, que sumen y no resten, que multipliquen y no dividan, que le eleven el tono a la política. Concejales que, en su mayoría, serán personas jóvenes en plan de proyección para renovar la élite del sector público de esta capital en sus niveles más altos. ¡En hora buena!
Considero que hemos dado un ejemplo de desprendimiento en el asunto de la candidatura al cargo de alcalde. Con unidad, trabajo y disciplina estaremos celebrando el triunfo y dándole a la administración un nuevo aire en obsequio del bien común.
Tiro al aire: y como en el Evangelio: “Señor en vuestro nombre lanzamos la red”.

https://contrapuntomedellin.wordpress.com
contrapunto.medellin@gmail.com
@forotw

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

De @margaritarepo: De fascistas y otros demonios

De fascistas y otros demonios
Fecha febrero 15, 2015
Autor Comunicaciones CD
Compartir Share on Facebook Share on Twitter Share on Google+

Por Margarita Restrepo
Representante por Antioquia

Fue Benito Mussolini quien se encargó de incorporar el fascismo como una manifestación adicional de los regímenes totalitaristas que se impusieron en Europa en el periodo entre la primera y la segunda guerra mundial.

Basta con leer la obra de la alemana Hannah Arendt, ‘Los Orígenes del Totalitarismo’ para comprender a ciencia cierta las causas sociológicas que permitieron la instauración del totalitarismo a comienzos del siglo pasado.

Hacemos un cuadro comparativo con los hechos que se registran en nuestra región y el resultado es alarmante. El discurso antiimperialista que tanto se alienta en Venezuela, Nicaragua, Argentina, Bolivia y Ecuador allana el terreno para la propagación de la corriente totalitaria disfrazada de socialista que, a pesar de exhibirse afecta a los más preciados valores democráticos, en efecto busca su eliminación.

Mirémoslo con detenimiento. La primera acción consiste en acallar las voces de quienes se oponen ya sea a través de la delicada persuasión acompañada por un multimillonario contrato o por medio de acciones un poco más rudas que empiezan en la persecución judicial y terminan en el atentado personal, en la petición. Lo importante para el totalitarista es, al precio que sea, silenciar a aquel o aquellos que puedan poner en riesgo su proyecto político.

Consolidado el unanimismo, el totalitarista procede a confirmar respaldos internos y a evitar fisuras. Para ello utiliza el presupuesto público. De cuenta del erario se compran conciencias, se patrocinan periodistas, se soborna jueces. Cuando Hugo Chávez lo hizo en Venezuela, los opositores que vivían en el exilio denunciaron la operación a la que bautizaron “el bozal de arepa”.

El totalitario se muestra agradado con los aplausos y absolutamente irritable con las críticas. Construye sus coaliciones de poder por medio de la amenaza o de la compra de conciencias. El totalitario cree que todas las personas tienen un precio y que el truco está en determinar cuál es éste. Corrompe a quienes pareciera imposible. Aquellos que otrora figuraban como faros morales terminan cediendo ante el deslumbrante destello de las multimillonarias dádivas.

Los medios, ese cuarto poder que tanto puede influir, orientar o en su defecto manipular a una sociedad, son una obsesión del gobernante con talante totalitario. El periodista amigo y servil nunca carecerá de pauta, mientras que el crítico será desacreditado y si “el problema” persiste, la censura a través de sutiles procedimientos siempre es una herramienta eficaz.

Los empresarios no quedan por fuera. O aplauden al gobernante o, como dicen popularmente “les cae la administración de impuestos”, entidad que en momentos de dificultad puede llegar a convertirse en una suerte de policía político-empresarial. Señor industrial: ¿Quiere hacer dinero? Si la respuesta es sí, entonces evite hacer nada distinto que alabar al presidente, al supremo o al paladín de la libre empresa.

Surge esta reflexión como consecuencia de un señalamiento que en días pasados hiciera Juan Manuel Santos contra el ex presidente Uribe a quien acusó de fascista. Y es paradójico porque si nos guiamos por los hechos pareciera que el doctor Santos estuviera refiriéndose a sí mismo.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

De Francisco Galvis: Unidad y disciplina

Contrapunto
15.02.2015

Unidad y disciplina
Francisco Galvis Ramos

De las exposiciones entre nosotros, los tres aspirantes a la candidatura del Centro Democrático a la alcaldía de Medellín, vale destacar que se puede alternar con respeto desde visiones distintas que apuntan a la misma finalidad y que somos actores de procedencias y competencias distintas.
En mi caso apunto a revertir las tasas de inequidad, a mantener vigentes las buenas políticas de alcaldes anteriores y a profundizar en lo prioritario, como sería lograr una educación pública de calidad orientada a la formación para la innovación y el emprendimiento en ambientes amigables para el aprendizaje, haciéndose necesario mejorar aptitudes y actitudes en los docentes. Medellín, además, deberá ser líder en educación superior virtual y cubrimiento de la Internet y a ello debe volcar recursos.
Educación para la innovación haciendo realidad el título que terciamos de ciudad innovadora, educación para el emprendimiento para tener muchos más pequeños empresarios en tanto que menos empleados frustrados. El Municipio debe apropiar más dineros para financiar los emprendimientos. La gente pobre es buena paga. De esta manera les ahorraríamos a tantísimos jóvenes hacer el curso en las calles para delincuentes. Que no generen ‘riqueza’ con el atraco y la extorsión y sí con el trabajo honrado y productivo.
Una política de seguridad sin los anteriores ingredientes nos obligarían a seguir en lo mismo: o repletar a Bellavista y eso contando con que la justicia funcione, que no hay tal, o sacarlos corriendo de la ciudad, o tenerles como destino el Cementerio Universal. Mientras tanto si hay que hacerlo, se hace.
Le tengo perdido el miedo al miedo desde hace muchos años y conocidos los resultados de mí paso por la Dirección de Fiscalías de Antioquia en época la más dura, les garantizo a los ciudadanos que la ley y el orden mejorarán sustancialmente en todos los vecindarios de Medellín. A la fuerza pública y a la policía judicial se les seguirán entregando recursos provenientes del Fondo de Seguridad solo que, en adelante, contra resultados. No más caudales al barril de los puercos. Los contribuyentes sudan mucha plusvalía para pagar impuestos y no se pueden dilapidar.
Hay dos frentes que requieren de mucho compromiso. La seguridad alimentaria dirigida a que ningún habitante se acueste con hambre, hasta ellas hay que llegar con comida y la cooperación del movimiento comunal y la salud física de las poblaciones pobres o en miseria con Metrosalud, de manera permanente las 24 horas del día. La enfermedad a veces no avisa y se dificultan los traslados en procura del urgente auxilio.
Sin ser apocalíptico les digo que tenemos una deuda social qué pagar y tendremos que pagarla, so pena de que la situación se nos siga saliendo de las manos. La clase dirigente es consciente.
Sea lo que fuere, el proceso de encontrar el candidato del Centro Democrático al cargo de alcalde debe hacerse en unidad y disciplina. No socavaré esos presupuestos. Y si debo dar un paso al costado, lo haré y si me toca irme al Concejo, con igual agrado.
Tiro al aire: según la agencia EFE, el 75 % de los colombianos descree del sistema político. Grave, de gravedad total. Esto hay que recomponerlo.

https://contrapuntomedellin.wordpress.com
contrapunto.medellin@gmail.com
@forotw

Este artículo se puede reproducir libremente por cualquier medio.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

De Maria Clara Gracia: El peligroso periodismo unifuentista

El peligroso periodismo unifuentista
Por: Maria Clara Gracia | febrero 04, 2015

Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas.

El ejercicio periodístico ha cambiado mucho, y peligrosamente, desde cuando inicié mis prácticas en 1987. Por esa época no había director de noticias que ante una denuncia no pidiera el testimonio de la contraparte, y no había periodista al que se le ocurriera llegar sin ese testimonio; la historia iba completa o no iba, así de sencillo. Ese era el justo equilibrio de la información que nos enseñaban en la universidad y que coincidía con los valores que traíamos de la casa.

Digo la fecha para contextualizarlos en lo que me voy a referir, no importa si me adivinan la edad, de la cual me siento feliz y orgullosa. Y es que estoy aterrada de ver cómo los noticieros de todo tipo y formato (prensa, radio, televisión e internet), registran noticias denunciando empresas, personas, productos y hechos, y por ningún lado se sabe qué responden los acusados. A excepción de las peleas entre políticos, que dan rating, difícilmente uno escucha hoy a la contraparte; se quedan con la versión del acusador, porque del acusado no se escucha ni que no se encontró, o que no quiso hablar, o ningún recurso de ese tipo… ¡porque no lo buscan!; le dan credibilidad total al que denuncia (gobierno o grupos de poder) y el señalado queda condenado y en la picota pública. ¡Es terrible!

Cuando yo hacía reportería en el Noticiero Cinevisión, que ya no existe, la gobernación de Boyacá nos invitó a Puerto Boyacá, bautizada por sus nativos como capital antisubversiva de Colombia y cuna del padre del paramilitarismo, el asesinado Pablo Emilio Guarín. Su alcalde —Luis Rubio— había sido destituido y huía de las autoridades por sus nexos paramilitares; asistíamos entonces a una elección extemporánea de alcalde para ese municipio.

Antes de viajar, investigué a profundidad sobre el paramilitarismo y la ya denunciada Isla de la fantasía, un sitio de entrenamiento militar para el cual contrataron al israelí Yair Klein quien, por esos días, había salido del país huyéndole a las autoridades colombianas. En esos escenarios se destacaba Iván Roberto Duque, alias Ernesto Báez, hoy tras las rejas. Ese día de elecciones, a primera hora, le pregunté a cualquier transeúnte por la calle que dónde lo podía ubicar. “¿Para qué lo necesita?”, me dijo. “Soy periodista y quiero hablar con él”, respondí. “¿Dónde la puede encontrar?”, me preguntó. “En el auditorio de la alcaldía”, le dije.

Duque llegó sobre el medio día con gafas oscuras, sombrero, poncho, carriel y una actitud muy imponente; atemorizante si se quiere. Apenas lo vi supe que era él. Se me acercó y me preguntó al oído: “¿Usted es María Clara Gracia?”. Lo miré y le dije “sí señor”. Me tendió la mano y se presentó: “Mucho gusto, soy Iván Roberto Duque y me dijeron que me está buscando”. “Claro”, dije. “Hablemos afuera”, contestó. Tras esa charla, recogí mis cosas, llamé al camarógrafo y cuando miré al gobernador me abrió los ojos de tal manera que casi se le salen. Le hice señal de adiós con la mano y me fui. Me mandó un emisario que me llamó aparte y me dijo que no me fuera; pero no había posibilidad de quedarme oyendo políticos, y menos bajo la promesa de Duque de llevarme a la Isla de la fantasía, de la cual no se conocían imágenes.

Llegamos y el anfitrión nos dijo: “¿Ven que aquí no hay nada?”. Recorrimos el sitio, grabamos cada lugar, cada objeto… ¡Todo! Yo sentía que iba con la chiva del año. De regreso en la chalupa, Duque dijo que nos tomaría una foto. Yo le dije que para qué; “Porque llevamos el registro de todos nuestros visitantes” agregó. Imagínense nosotros en el álbum paramilitar… Entonces le dije al camarógrafo: “Bueno chino, pare esa cámara sobre sus piernas y no importa si nos tapa la cara, pero la labor periodística es nuestra defensa”… Y así hicimos.

Les conté toda esta historia de riesgo, aventura y peligro para concluirles que llegué feliz al noticiero, batiendo los casetes con “la chiva”. Acto seguido, Amílkar Hernández —director del noticiero— me dijo: “Ahora tienes que conseguir la contraparte; la autoridad. Hasta que Maza Márquez (el entonces director del DAS) no hable, ni esas imágenes ni tu historia pueden salir”. Llamé a Maza infinidad de veces y nunca pude conseguir sus declaraciones. No hubo justificación de riesgo ni nada que convenciera a Amílkar. Como podrán suponer, mi historia nunca salió pero sí me gané una chiviada la macha, porque mientras yo aventuraba mis colegas entrevistaron al prófugo Luis Rubio. Gajes del oficio.

Tooooodo esto para decirles que hoy son muy pocos los periodistas que se toman el trabajo de confrontar la contraparte, y de esos pocos, la mayoría apenas la mencionan; no le dan el mismo despliegue al acusador y al acusado, y menos si el señalamiento viene del gobierno o de los grupos de poder. Pareciera que no hubiera una exigencia desde la dirección. Casos muy renombrados dan cuenta de esta involución del periodismo.

Hoy me dedico a dirigir un espacio de entretenimiento que me hace muy feliz, porque me siento perfectamente bien intentando hacerles una escucha grata a los oyentes, que hablando sin equilibrio y a costillas de reputación de los demás. Así esta columna me cueste no volver a los espacios de noticias puras y duras, valdrá la pena si la rigurosidad periodística sigue siendo la de hoy: ¡Nula!

¡Feliz resto de semana!

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

De Francisco Galvis: Que nadie nos distraiga

Contrapunto
01.02.2015

Que nadie nos distraiga
Francisco Galvis Ramos

Las manecillas del reloj son inexorables y el tiempo corre para todos por igual y, como en la canción de Darío Gómez, “… nadie es eterno en el mundo…”. De esa misma manera el poder es efímero y los tiempos constitucionales corren y se acaban en un santiamén.
Por cierto que fue ayer que Medellín vivió el bochornoso episodio de las elecciones municipales de octubre de 2010, algo que no debería repetirse y por fortuna muchas cosas apuntan a que no habrá reedición de aquella mala hora.
Con contadas excepciones, como el penoso caso del señor Gallo en Infraestructura, la sucesión de secretarios de Gobierno, la inequitativa e improvisada distribución de la contribución de valorización para la Comuna 14 (El Poblado), carente de un concienzudo trabajo social, la extorsión rampante y los atracos callejeros, a la presente administración le ha ido bien.
Sin embargo, siempre resultará aconsejable profundizar las buenas políticas y atacar con voluntad resuelta las debilidades, haciendo de ellas oportunidades para mejorar las condiciones para la vida social y será lo que se proponga hacer el Centro Democrático al frente de los destinos de la ciudad.
La seguridad, la educación para la innovación y el emprendimiento, la salud y la movilidad, sobre todo de los descuidados ambientes para la movilidad de los peatones, son presupuestos indispensables para una existencia menos estresante, aligerada de angustias.
Pero de igual modo progresar mucho, mucho más en el pago de la deuda social contraída con los menos favorecidos de los bienes que a los afortunados nos ofrece la modernidad, con ambientes de vida saludables, acogedores, preparación para el trabajo. Estamos a tiempo de no dejar prosperar los pleitos demandantes de los ciudadanos para que no nos ocurra que, como en Bogotá, nos ganemos un Gustavo Petro o un Moreno Rojas con todas sus perversidades.
La fatalidad es un signo, el más cruel de todos y podemos esquivarla de haber conciencia y voluntad resuelta.
Para ello es necesario el concurso de todos, sin dejarnos distraer por nada, ni por nadie y avanzar bajo banderas de unidad, respeto y entusiasmo hacia la selección de los candidatos a Alcalde y a concejales de la ciudad, no para honra y prez de quienes resultaren ungidos, si no como la mejor oportunidad de servir los altos intereses de todos los ciudadanos.
El Centro Democrático es un partido nuevo llamado a dar ejemplo de organización, de respeto a los estatutos, de reglas claras y de buenas prácticas de gobierno o, de lo contrario, terminaríamos por parecernos a las montoneras de donde emigramos desengañados.
Por lo que a mi hace estoy a disposición de la ciudad, del partido y de su insigne jefe el señor expresidente Álvaro Uribe Vélez. No hay lugar a vacilaciones.
Tiro al aire: los partidos tienen una amenaza muy seria y es la de ir al galope de los acontecimientos. No siempre debería ser así.

https://contrapuntomedellin.wordpress.com
contrapunto.medellin@gmail.com
@forotw

Este artículo se puede reproducir libremente por cualquier medio.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized