Archivo mensual: febrero 2014

De Francisco Galvis: La ambición no rompe el saco

Contrapunto

La ambición no rompe el saco
Francisco Galvis Ramos
En tuiter @franjagalvis
25.02.2014

Jason Pontín, director de la MIT Technology Review, dijo en reportaje que le hizo Natalia Estefanía Botero que publicó El Colombiano en la edición sin número, una rareza o estoy ciego, del 21.02.2014, que a las empresas de Latinoamérica les falta ambición para estar en la lista de las cincuenta más innovadoras.

Lo que en verdad me llevó a leer el interesante interrogatorio fue el alarmante titular de la primera página del periódico que reza “En Colombia falta ambición: Pontín”, sobresalto que se me desvaneció un poco al imponerme del texto completo en las páginas 2 y 3.

Lo que en realidad expresó Pontín fué que a los empresarios latinoamericanos, por supuesto a los colombianos, les falta ambición para acceder a los compradores externos y llegar a los mercados de capital.

Bueno, es cierto porque en lugar de llegar a esos proveedores de dineros, salvo contadísimas excepciones, acuden al insuficiente ahorro interno a través de bonos, acciones preferenciales y créditos costosos como los que les corresponde pagar a los usuarios del microcrédito en el sistema financiero, cuando no a los agiotistas y así no se puede, salvo que se ganasen el Baloto para pagar lo muchas veces impagable.

En las respuestas de Pontín hallé un concepto para mí novedoso, el de la innovación disruptiva que si entendí bien tiene que ver con la ruptura de paradigmas empresariales para avanzar hacia otros mercados y el divorcio cuando se requiera con los ya existentes o tomar en serio “productos de poco costo y poco margen de ganancia” para llegar a los compradores desde abajo, según el concepto concebido por Clayton Christensen, profesor de Harvard citado por Pontín.

No dudo un segundo en recomendar la lectura completa del reportaje, más allá del titular de la primera página, equívoco y desconsolador, porque en Colombia lo que hay es ambición ejemplar en los creadores de riqueza y a veces codicia desmesurada como la de los banqueros, demás especuladores y corredores de Bolsa. Lo que falta seguramente es información acerca de la manera de llegar a los mercados de capital, a los fondos de riesgo como aquellos que ha habido detrás del éxito explosivo del Silicon Valley y de la producción creciente de sociedades manufactureras emergentes como la Indo y la China.

Las economías crecen no tanto a partir de lo establecido sino de los emprendimientos, ya sean los de las copias simples y llanas o de los que integran innovaciones a lo ya creado, como ha sido el ejemplo asiático.

La doctora Marta Lucía Ramírez, hoy candidata presidencial, en su ejercicio como ministra de Comercio Exterior proveyó por primera vez al país de una seria política de emprendimiento que, poco a poco, fue pervertida por gobernadores y alcaldes haciendo de ella un instrumento clientelista de favores al menudeo, sin misión, visión y objetivos como quien dijera planes de negocios innovadores, serios, razonables.

Tiro al aire: la sana ambición no rompe el saco, lo llena. La codicia por desmesurada lo rompe y véase si no el caso de Interbolsa.

https://contrapuntomedellin.wordpress.com
contrapunto.medellin@gmail.com

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De Francisco Galvis: La educación vial

CONTRAPUNTO

La educación vial – 16.02.2014
Por Francisco Galvis Ramos
En Twitter @franjagalvis

Las ciudades están colapsadas en su tránsito y de ello somos responsables no pocos.

En primer lugar, las autoridades que se han pasado los años sacándole al cuerpo a las soluciones viales requeridas para el momento y hacia el futuro, no obstante que, en cifras astronómicas, recaudan impuestos y sobretasas vinculados con los vehículos automotores.

Mírese que apenas ahora el municipio de Medellín ha contratado las obras destinadas a liberar la Transversal Inferior de esa tragedia de conducir por ella especialmente en las horas pico. Tarde, pero debemos sentirnos de alguna manera afortunados porque no se tiene noticias que otras municipalidades estén haciendo lo propio.

Con el escándalo de corrupción que se dió últimamente en materia de contratos en la administración de Medellín, le queda a uno la preocupación por la transparencia de los procesos contractuales. Solución: ojos abiertos, oídos despiertos.

En segundo término, ayuda bastante a los problemas que tiene la movilidad vehicular la manera como nos comportamos choferes y conductores.

Comencemos por el desconocimiento del uso que se les debe dar a los carriles: el derecho para ir despacio y el izquierdo para adelantar o para ir rápido. Así que es frecuente observar a personas de edad yendo por la izquierda de la vía a paso de tortuga, mientras que detrás de ellos se represan los vehículos en filas a veces interminables. En justicia también hay que decir que gente joven hace lo mismo, sobre todo las jovencitas recién licenciadas. Terrible, dan ganas de empujarlas o echarles un sermón, y no es la solución. Esta está en la educación vial que las autoridades no imparten.

Les cuento que vengo programado para conseguir conductor en el momento que avizore la llegada de la edad provecta. Además, ¿qué habrá mejor que ir de pasajero? Por lo menos a mi me encanta y no es que esté hecho para la vida muelle, ¡jamás!

Hay que ponerle buen y competente uso a los dineros que se incorporan al erario para la seguridad vial y que salen de los bolsillos de los ciudadanos. Hoy día no se sabe quien administra esos gruesos recursos, sí todavía FASECOLDA o el MINISTERIO DE TRANSPORTE. Parecería un secreto de esos que guarda el Beato Juan XXIII.

Pongamos todo el interés en hacer uso adecuado de las vías, en la seguridad que contribuiremos a mitigar en algo los problemas que tiene el transporte en las ciudades.

Tiro al aire: Si las escuchas eran legales, ¿por qué el presidente Santos va a despedir a unos militares, para tratar de sacar su propia pata? Nada bueno deja el culiprontismo.

contrapuntomedellin.worldpress.com

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De María Clara Gracia: No es lo mismo Pepita Gómez, que gomitar pepitas

No es lo mismo Pepita Gómez, que gomitar pepitas
Por: Maria Clara Gracia | febrero 05, 2014
Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las 2 orillas.

¿Se acuerdan de todas estas frases que fueron tan famosas por los 80s?: No es lo mismo una pelota negra, que una negra empelota (espero que no me demanden); o no es lo mismo Santo Tomás de Aquino, que aquí no más nos lo tomamos.Y las había de todo calibre: No es lo mismo el crepúsculo de la mañana que… ¡Mejor no! Me acordé de estas expresiones por aquello de hasta dónde hay que decir las cosas y de cómo pueden ser entendidas. El asunto es de fondo, forma e interpretación. ¡Qué difícil son la prudencia y el tacto para hablar o para escribir. Mejor dicho, sí hay que tener pelos en la lengua y pelos en el teclado.

Debo confesar que no fui la más prudente en años anteriores, pero la vida se ha encargado de enseñarme a no ser metepatas y a entender que hay que saber decir las verdades. En lo particular, se me hace un nudo si no las digo. Aseguran los expertos que para expresarse hay que tener en cuenta el estado anímico de las dos partes, el lenguaje, la persona y su condición, el lugar, el tema y la prosodia (mirada, tono, volumen, manejo de las manos, la proximidad, etc.); ¡todo un arte! Entrados en gastos, como dicen las mamás, pues empecemos por mí. En Las 2 Orillas escribí alguna vez la columna Toda familia tiene un vaciado, una puta y un marica. Suelo enviar el enlace de manera personalizada a mis colegas y amigos, y en esa oportunidad se lo mandé a uno abiertamente homosexual. Él siempre me hacía un comentario, pero en esa oportunidad hubo silencio sepulcral… Nunca toqué el tema porque seguí la recomendación de Andrés López: “Deje así”.

La sabiduría popular dice que las cosas hay que decirlas hasta el punto en que no se le falte el respeto a nadie, ni se le agreda ni se le haga daño. La confianza entre las partes tiene que ver mucho también. Los expertos aseguran que siempre hay que decir la verdad, pero con la máxima: “Sea sincero, pero no tanto”. Cuando se usan palabras con las que pensamos sin filtro, terminamos ofendiendo, hiriendo y exagerando. Esto me recuerda la conversación de unos vecinos. Uno de ellos le reclamaba al otro la ingratitud que tenía con un amigo mutuo, a lo que el otro respondió: “Pero si yo a ese lo quiero más que a un hijo bobo”. Pues quiero decirles que el del reclamo tenía un hijo con retraso mental profundo y todos quedamos paralizados, nos miramos y entonces el metepatas comenzó a tratar de arreglar el asunto, hasta que le dijeron: “Tranquilo hombre, no aclare que oscurece…”

Cuando decimos las verdades involucramos a todo el mundo: Amigos, familiares, compañeros de trabajo. Hay que elaborar la verdad de la que se va a hablar. Pueda que a quien le vayamos a hablar esté preparado para algo, pero no para todo, así que la fórmula es emoción = palabra; no lo olvide. Las realidades dependen de lo que nosotros creemos; de nuestra historia de vida.

Las expresiones de uso, lo cultural y de costumbre, también influyen mucho en los mensajes. En alguna oportunidad a una amiga de mi mamá se le murió un familiar en otra ciudad. Mi mamá mandó a mi hermano a entregar el sufragio y él, sin dudarlo, le dijo: “Nelly, que aquí le manda mi mamá y que perdone la bobadita”; tal cual como a una amiga a quien el alcalde de su ciudad le envió un regalo de cumpleaños y ella le contestó: “Ay, muchas gracias. Me encantó la bobadita”.

Mucha diferencia hay entre lo dicho y lo escrito. Lo verbal tiene como ventaja el manejo directo de la situación, es decir, se pueden ir cambiando las palabras y se puede ir arreglando la situación, pero si uno está totalmente convencido de lo que está diciendo. De lo contrario, la prosodia lo va a delatar. Personalmente, prefiero lo verbal, pero si no hay de otra, pues escribo; ¡No me puedo quedar callada! El curso de comer sapos no lo he hecho completo. Pero si hay que escribir, nada mejor que una buena carta, bien redactada y muy bien revisada antes de ser enviada. Pero ojo, no todo el mundo tiene la habilidad de escribir bien. ¡Qué complique! Mi colega Alejandro Muñoz, el Machorrito, cuenta que cuando su padre era comandante de policía en Cartago, Valle, recibió un telegrama de un teniente que decía: “Golpeado cuartel polinal, chusma mata seis de mis hombres. Diez más heridos. Comando incendiado, pérdida total. Teniente Contento.” Pues el teniente era de apellido Contento y el papá de Alejandro entendió inicialmente que el teniente estaba contento con semejante tragedia…

¡Feliz resto de semana!

@MARIACGRACIA

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De Rafael Guarín: LA ALTERNATIVA CONSERVADORA

De Rafael Guarín – Publicado en semana.com

Marta Lucia Ramírez resultó la mejor jugadora de póquer. Tuvo la paciencia y el tesón que se requiere para combatir a un monstruo enmermelado, que nunca había sido derrotado.

La alternativa conservadora.

Santos es un ratón que ruge como un león. La encuesta de Cifras y Conceptos registra que el 63 % de los ciudadanos rechazan la reelección y el 30 % prefiere votar en blanco. Eso quiere decir que existe un espacio gigantesco para una nueva alternativa. Los colombianos están cansados con un presidente reducido a sólo anuncios y que confunde el ejercicio del gobierno con la simulación permanente y la mentira.

Sin embargo, a pesar de su baja favorabilidad y falta de confianza ciudadana, hasta hace unos días Juan Manuel Santos transitaba aparentemente seguro a la reelección. Parecía que era sólo cuestión de meses. Pero en política nada es definitivo o irreversible. Cuando nadie daba un centavo (incluido yo) porque la Convención Conservadora fuera independiente y no apoyara al Presidente, sucedió lo que aún tiene a los observadores políticos entre la incredulidad y la sorpresa: los “hermanos godos” decidieron jugar con candidato propio.

Marta Lucia Ramírez resultó la mejor jugadora de póker. Tuvo la paciencia y el tesón que se requiere para combatir a un monstruo enmermelado, que nunca había sido derrotado. La exministra consiguió lo que ni Luis Carlos Galán, apadrinado por los Lleras, logró: derrotar a la imbatible máquina parlamentaria. En el Partido Liberal y en el Conservatismo tal proeza no tiene antecedente reciente. En el Liberalismo el único en conseguirlo fue Jorge Eliecer Gaitán y entre los Conservadores solamente Evaristo Sourdis desafió a los “jefes naturales” en la Convención de 1970; aunque al final ganó Misael Pastrana por voluntad liberal.

Una combinación de circunstancias explica este acontecimiento histórico. Las bases conservadoras defienden a su partido y en buena parte coinciden con las tesis de Álvaro Uribe. Más que eso, sucede que son profundamente antisantistas y están cansadas de que su cúpula parlamentaria las haya condenado a ser la consorte circunstancial del gobierno de turno. Saben que su dirigencia no es dirigencia sino sacamicas por contratos, puestos y cohechos.

Los paros de 2013 tuvieron lugar en departamentos con histórica votación conservadora y en zonas donde el presidente no es propiamente apreciado. Los candidatos al Congreso de ese partido prefieren salvar su curul antes que llevar a Santos de portaestandarte. Además, la fecha de la Convención fue clave: inmediatamente comenzaba a regir a plenitud la ley de garantías electorales, cuando el gobierno no podía ser más exprimido y no se podían sacar las cuotas conservadoras del ejecutivo. Audacia azul.

Además eligieron la mejor carta. Una mujer con amplia experiencia política y administrativa. Siendo ministra de Defensa concibió la Política de Seguridad Democrática y tuvo los pantalones para poner en su lugar a militares acostumbrados a andar sin control alguno. Cumplió también un papel destacado en el Ministerio de Comercio Exterior y en el Senado de la República. Toda una carrera llena de méritos, sin politiquería, corrupción, ni traiciones.

Marta Lucía demostró que con inteligencia, constancia e ideas, sí se puede derrotar a los caciques electorales que son la base del actual gobierno. La silbatina y los abucheos a Roberto Gerlein reflejan el cansancio de los ciudadanos con una clase política “excremental” y la posterior reacción de los senadores en su contra es la mejor credencial que tiene la nueva candidata. ¿Qué mejor presentación que derrotar a las máquinas corrompidas de la política tradicional?

La estrategia que tejen desde la Casa de Nariño es predecible: deslegitimar la Convención, ensuciar a la candidata y demandar ante el Consejo Nacional Electoral la decisión. Los congresistas santistas se retiraron de la Convención en un intento desesperado por disolver el quórum para evitar que se tomaran decisiones, no por falta de garantías. Ahora acuden a la autoridad electoral dominada a su antojo por el Presidente y los partidos de la Unidad Nacional. No tendría nada de raro que el prevaricato se imponga para detener la candidatura conservadora. Afortunadamente existe la tutela.

Tanta visita a Venezuela está surtiendo efecto. Santos utiliza la Organización Nacional Electoral con el mismo criterio ventajoso y despótico que impuso Hugo Chávez contra la oposición. Cambia las reglas de juego en materia de símbolos para afectar electoralmente al Centro Democrático, luego amplía a más de 74.000 millones de pesos la cantidad de recursos que puede gastar cada partido de la Unidad Nacional en sólo las elecciones al Senado y ahora quiere sacar del ring a una de sus competidoras.

Favorece las posibilidades de la candidatura conservadora que los congresistas no son decisivos para ganar la Presidencia de la República. Horacio Serpa tuvo la maquinaria y nunca fue presidente. Los parlamentarios son simples especies hambrientas detrás de migajas. Viven pendientes de no estar mal con el presidente de turno y son dóciles, tan dóciles, como sus intereses lo exijan. Estarán detrás de Marta Lucía, Óscar Iván Zuluaga o Enrique Peñalosa si las encuestas los muestran ganadores.

Así, pues, quienes dicen que Santos gana en primera vuelta sólo hacen propaganda o piensan con el deseo. Santos no tiene nada ganado y ha surgido de la decisión conservadora la oportunidad de construir antes de la primera vuelta un escenario de convergencia con el Centro Democrático y sectores pro-democráticos del Partido Verde. ¡Esa es la apuesta que se necesita!

En twitter @RafaGuarin

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